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El pasado 24 de julio un tribunal canadiense ha condenado por un delito de poligamia a dos líderes de un grupo de “mormones fundamentalistas” (movimiento cismático del mormonismo) que durante décadas vivió aislado en el sureste de la Columbia Británica, tal como informa El Periódico.

24 mujeres y 146 hijos

Winston Blackmore (en la foto superior) y James Oler, los condenados, son dos ex “obispos” de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IFJSUD) de Bountiful, integrada por unas 1.500 personas. Blackmore, de 61 años, fue acusado de practicar “una forma de poligamia” o “una especie de unión conyugal” con 24 mujeres entre 1990 y 2014, según documentos judiciales.

Fruto de esos matrimonios, Blackmore fue padre de al menos 146 niños. Por su parte, Oler, de 53 años, estuvo casado con cinco mujeres entre 1993 y 2009. Según la legislación canadiense, la pena máxima para la poligamia es de cinco años de cárcel. Blackmore habló brevemente a los periodistas después del veredicto y se defendió afirmando que él se limitaba a vivir su religión. Durante el juicio, Blackmore se negó a reconocer la acusación.

Los residentes de Bountiful han estado viviendo en la comunidad desde 1940. El grupo canadiense es parte de la secta liderada por Warren Jeffs, líder polígamo estadounidense que está en prisión. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con sede en Utah, y de la que se escindió la IFJSUD, abandonó la poligamia en 1890, y son los conocidos como mormones.

Polémica en torno a la libertad religiosa

El fallo histórico se considera como una prueba de los límites de la libertad religiosa en Canadá en un caso que lleva décadas formulándose, tal como señala BBC Mundo. La jurisprudencia canadiense estableció en 2011 que las leyes contra la poligamia no violaban la Carta de Derechos y Libertades de sus ciudadanos. No obstante, el abogado de Blackmore aseguró con anterioridad que procedería a impugnar esas leyes si su cliente era encontrado culpable.

La secta tiene una rama en Estados Unidos con unos 10.000 miembros. Y al contrario a la corriente oficial del mormonismo, que abolió la poligamia a finales del siglo XIX, los feligreses de la IFJSUD en Bountiful consideran los matrimonios múltiples o “celestiales” como uno de los fundamentos de su fe.

Ninguno de los acusados negó estar casado múltiples veces y, después del fallo, Blackmore declaró a la prensa que era “culpable de vivir dentro de mi religión”, algo que nunca ocultó durante las casi tres décadas que se le investigó.

“Después de 27 años y decenas de millones de dólares, lo único que se ha comprobado es algo que nunca negamos. Nunca he negado mi fe. Esto era lo que esperábamos”.

Décadas de investigación

La batalla legal contra los líderes de la secta empezó a comienzos de los años 90, cuando la policía inicialmente investigó acusaciones de que los residentes de la aislada comunidad de Bountiful practicaban matrimonios múltiples.

La poligamia es ilegal bajo la Sección 293 del código penal de Canadá. Pero una falta de claridad sobre la legislación resultó en el fracaso de varios intentos de encausar a Blackmore o a Oler.

En 2005, las autoridades realizaron entrevistas con 90 personas en British Columbia y varios estados de EE.UU. donde hay miembros de la secta, buscando posibles vínculos de explotación sexual. Blackmore y Olen fueron imputados por primera vez en 2009, pero el caso fue derogado por un tecnicismo al haberse designado un fiscal especial.

A pesar del colapso del caso, el gobierno aprovechó para pedirle al Tribunal Supremo un fallo sobre la constitucionalidad de la prohibición de la poligamia. En 2011, el tribunal sostuvo la prohibición declarando que era una restricción razonable a la libertad religiosa en Canadá, pero eso no evitó que se siguiera litigando la constitucionalidad de la ley.

El caso continuó, con varias audiencias. A una de las cuales, en 2014, Blackmore se presentó con varias de sus hijas que lo acompañaron para apoyarlo. Finalmente, el 24 de julio de 2017, el Tribunal Supremo de British Columbia, encontró a Winston Blackmore y James Oler culpables de entrar en una relación conyugal con más de un individuo a la vez.

Es muy poco probable, sin embargo, que el veredicto del 24 de julio sea la última palabra. El abogado de Blackmore, Blair Suffredine, ya dijo que impugnaría la ley. Sociólogos en Canadá señalan que no hay una manera “simple” de conocer los efectos de la poligamia y expertos legales vaticinan que el caso terminará debatiéndose en el Tribunal Supremo de Canadá.

Los daños de la polígamia a las mujeres

Blackmore ha admitido que es polígamo, por lo que los hechos no están en disputa; es realmente la cuestión legal sobre la constitucionalidad de la ley, la libertad de religión, los límites razonables en una sociedad libre y democrática, tal como leemos en Radio Canada International.

Nick Bala, profesor de Derecho de la Universidad de Queen’s, en Kingston, Ontario, fue testigo experto en un caso de referencia constitucional sobre la ley en 2011. Bala afirma que varias cosas cambiaron después de la decisión de que la poligamia puede ser procesada en Canadá sin violar las protecciones constitucionales.

Y que algunas evidencias vitales salieron a la luz después de que las autoridades estadounidenses hicieran una redada en la IFJSUD en los EE.UU. y arrestaran a su líder, Warren Jeffs. Algunas de las evidencias clave en Canadá llegaron de Estados Unidos, donde Jeffs tenía registros muy detallados que se utilizaron en parte y en los que había algunas mujeres que fueron victimizadas y coaccionadas en estas relaciones que se presentan y testifican.

Una de las cuestiones centrales es si las personas resultan perjudicadas por la poligamia. Hablando a la CBC en 2009, una de las esposas de Blackmore, Zelpha Chapwin, dijo que estaba feliz viviendo junto a las que se nombran como hermanas-esposas. “Amo este país, amo a la gente aquí y no quiero que piensen que estoy siendo oprimida, y me gustaría los mismos derechos que tienen aquí, me gustaría ser una ciudadana, y ser aceptada por quien soy”.

Pero Nick Bala dice que la investigación demuestra lo contrario. Señala estudios que demuestran problemas de salud física y mental de las mujeres jóvenes obligadas a casarse a una edad temprana.

También, debido a que la secta permite esposas múltiples, la competición entre los hombres es feroz, y los varones jóvenes a menudo son dejados de lado con pocas habilidades en la vida y una educación pobre.

Los adolescentes mayores y las mujeres adultas jóvenes están siendo coaccionados en las relaciones, a menudo con hombres mucho más viejos, y eso no es una coincidencia, es realmente inherente a la naturaleza de la poligamia.

Bala dice que este caso ha sido observado de cerca en otros países que luchan con temas similares, a menudo en torno a la inmigración de países musulmanes donde la poligamia es legal. “Sé que hay interés en académicos, jueces y abogados en otros países acerca de cómo estamos interpretando nuestra constitución, nuestra legislación”.

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