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(AsiaNews/InfoCatólica) Tres palestinos murieron y cientos resultaron heridos durante los enfrentamientos de ayer con la policía israelí en Jerusalén y otras partes de la Ribera Occidental. La fuente de las tensiones es la instalación de detectores de metales en la entrada al Haram al-Sharif (Monte del Templo para los judíos) a la Puerta de los Leones, donde el 14 de julio tres palestinos abrieron fuego contra la policía.

Los líderes religiosos islámicos habían instado a los fieles a no ir al Monte del Templo para protestar. En los últimos días, muchos de ellos se han reunido para rezar fuera de los muros. Y por la noche un palestino mató a tres israelíes hiriéndolos con arma blanca.

La situación se ha encendido desde la mañana, miles de palestinos han avanzado hacia Jerusalén, mientras que Israel disponía 3.000 unidades de policía alrededor de la ciudad, especialmente en el este, montando barricadas en la Puerta de los Leones, y prohibiendo a los hombres por debajo 50 años de edad entrar en la ciudad vieja.

Inicio de los enfrentamientos

Los enfrentamientos comenzaron en la tarde con el lanzamiento de granadas de aturdimiento y gases lacrimógenos a los manifestantes fuera de la ciudad vieja, a lo que estos respondieron con piedras y otros objetos. Las dos primeras víctimas fueron alcanzadas por las balas en los barrios de Jerusalén Este A-Tur y Ras al-Amud. El tercero murió en Abu Dis, al este de la ciudad, en los territorios ocupados.

En un informe publicado en el diario israelí Haaretz, la policía estaba tratando de dividir los grupos de protesta. En Wadi Joz, barrio árabe de Jerusalén Este «era difícil determinar si una sola botella de agua había sido arrojada a los oficiales antes de que atacaran a los manifestantes», informa el diario. «Las piedras, en todo caso, fueron lanzadas sólo después». Un soldado israelí fue fotografiado dando patadas a un manifestante desarmado, mientras que oraba.

Una de las víctimas fue identificada por fuentes de la agencia de noticias Ma’an como Muhammad Mahmoud Sharaf, de 18 años. Los palestinos tomaron el cuerpo de Sharaf, por temor a que las autoridades israelíes lo confiscaron. Lo mismo ocurrió con la segunda víctima, Abu Ghanam, de 20 años, algunos palestinos fueron filmados mientras que estaban pasando su cuerpo sobre una pared alrededor del hospital al-Makassed (video)). Algunas fuentes locales habrían reconocido la última víctima como Muhammad Mahmoud Khalaf, de 18 años.

Según la Sociedad de la Media Luna Roja palestina son 391 los palestinos que resultaron heridos en Jerusalén y Cisjordania. La mayoría de ellos han sufrido por la inhalación de gas lacrimógeno, 38 fueron afectados en Jerusalén por balas y proyectiles de goma. 66, sin embargo, fueron hospitalizados en Cisjordania.

Siguen las tensiones

A pesar del fin de los choques la tensión sigue siendo alta. Por la tarde, un palestino apuñaló a muerte a tres colonos israelíes en el asentamiento de Cisjordania Halamish. Las víctimas son un hombre y una mujer de unos sesenta años, y un hombre de unos cuarenta años. Otra mujer resultó herida. Los motivos del agresor, Omar el-Abed, informado en su perfil de Facebook, están vinculados a los acontecimientos en Jerusalén: «Tengo 20 años de edad, muchos sueños, pero no hay vida después de lo que vi en al-Aqsa». El-Abed fue herido, pero está aún con vida y está recibiendo tratamiento médico.

Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad palestina, anunció en la televisión el «congelamiento de todas las relaciones con el Estado ocupante» hasta que no se eliminen las nuevas medidas de seguridad, causa de las protestas y los enfrentamientos de ayer, para él «falsamente presentada como medidas de seguridad para tomar el control de la mezquita al-Aqsa».

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